AMERICAN STAFFORDSHIRE TERRIER

Historia y origen del American Staffordshire Terrier

american staffordshire terrier

Foto cortesía de: Groundworks Digital
https://www.flickr.com/photos/54962447@N02/

¿Cómo puede un perro ser tan perfecto? Uno debe fijarse en el desarrollo de la raza, que comienza hacia el año 800 a.C., cuando los comerciantes fenicios trajeron por primera vez a Inglaterra una línea de molosos de Asia.

Estos perros originales fueron cruzados para derribar, luchar contra o apresar animales grandes y agresivos, como jabalíes, osos o grandes felinos: animales que pueden tanto luchar como escapar. Los antiguos molosos tenían un coraje y una destreza para la pelea increíbles y eran muy apreciados en Asia y Europa.

Alrededor del año 400 a.C. una segunda línea de molosos muy vigorosos llegó a las costas británicas. Este perro era el Alano. Los carniceros y los granjeros ingleses transformaron al Alano en el primer y verdadero Bulldog (entonces llamado «Bulldogge »).

En la Edad Media, el Bulldog inglés de trabajo fue el primer perro en tener el llamado cierre tetánico, que en realidad tiene más que ver con la bravura que con cualquier anomalía estructural en los maxilares.

Estos Bulldogge tenían la habilidad de perseguir, capturar y quedar colgando de los ollares, el pómulo o la garganta de un gran herbívoro y no dejarlo marchar, sin importar lo fieramente que luchara el animal o a cuanto castigo se viera sometido el perro. A través de los periodos medieval, isabelino y en los inicios de la época industrial, los Bulldogs cazaban, rutinariamente, caballos, bovinos y jabalíes.

Estos Bulldog solían encontrarse en las granjas y en las carnicerías y a veces participaban en competiciones organizadas. Cuando se trataba de cazar animales domésticos, el Bulldog era capaz de hacer que éstos se sometieran, ante el enorme dolor que les provocaba la mordedura, sin que el perro recibiera daño alguno.

Cuando estaba dispuesto a someterse, el toro bajaba la cabeza hasta el suelo y permitía que el Bulldogge tirara de él, hacia atrás, para arrastrarle a la carnicería. A continuación, el toro era sacrificado o se le alojaba en un establo a la espera de su sacrificio. Debido a este trabajo se conoció comúnmente al Bulldog con el nombre de «perro del carnicero».

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Foto cortesía de: Groundworks Digital
https://www.flickr.com/photos/54962447@N02/

Además de morder y apresar, el antiguo Bulldog de trabajo tenía la habilidad de tirar al toro al suelo, girando su cuerpo rápidamente en espiral aprovechando que el bovino se encontraba en un momento de equilibrio precario en mitad de una carrera. Debido a esta habilidad específica y su enorme fortaleza, era posible que un Bulldogge experimentado de 36 kg, derribase un toro de 800 kg.

Aunque su oponente principal solía ser el toro, también era utilizado para luchar contra osos, leones y otros feroces carnívoros. Estas peleas programadas eran conocidas como apresamientos. En Inglaterra, el Bulldog fue desarrollado con el único propósito de ser un perro de presa para los toros.

El apresamiento de toros era un deporte cruel en el que un toro atado, que era llevado al mercado para ser sacrificado, era atacado por un Bulldog, con la idea de hacer la carne del animal más tierna, antes del sacrificio, gracias a los ataques de estos perros.

La pretensión de que la carne se tornaba más tierna durante estos brutales ataques no tenía base alguna y, ciertamente, no tenía otro propósito sino el de llenar los bolsillos de las personas que adiestraban a estos perros para que participaran en estas peleas sádicas y sangrientas.

Durante estas peleas el perro asaltaba al toro, se escabullía de sus pezuñas y sus astas, le apresaba por los ollares o la oreja y quedaba sujeto hasta que el toro caía debido al cansancio o a la falta de oxígeno.

Muchos perros eran aplastados por las pezuñas, destripados por las astas y lanzados al aire, lo que resultaba en patas, columnas vertebrales y cráneos rotos cuando daban con su cuerpo contra el suelo.

En general, tanto los perros como los toros sufrían enormemente. Aun así, todo el mundo, desde el pueblo llano hasta la realeza, disfrutaba con estos espectáculos, como medio de diversión y distracción de la violencia y las enfermedades de esos tiempos.

Los Bulldog utilizados en el caso de los osos y los grandes carnívoros eran mayores que los usados para el ganado. La velocidad no era tan importante contra los oponentes de mayor tamaño y las peleas tenían lugar en recintos vallados, para que así la resistencia fuera un factor de menor importancia. Tanto si eran pequeños como grandes, los Bulldogge que sobrevivieron a los reñidos retos que suponían estos combates entre animales se convirtieron en los mayores luchadores caninos que nunca han existido.

American Staffordshire Terrier

Fotografía cortesía de: Hanna-Maria (Devilstar)
https://www.flickr.com/photos/devilstar/

En 1835, los concursos de apresamiento de animales pasaron a ser ilegales en Gran Bretaña. Las únicas pruebas de este tipo que sobrevivieron fueron las peleas de perros.

Una vez prohibidas las peleas contra toros, los criadores que apreciaban la fiereza, valentía y tenacidad de los Bulldogge volcaron su atención en la cría de perros para utilizarlos como animales de pelea.

Los mineros del carbón de Staffordshire cruzaron a los Bulldogge con Terrier greñosos y continuaron con la tradición de los combates mediante peleas clandestinas que todavía se celebran en la actualidad. A partir de estos cruces entre el Bulldog y los Terrier surgieron el Bull y Terrier y el Staffordshire Terrier.

Estos animales cruzados eran criados para que fueran agresivos con otros perros, por su enorme valentía y su gran resistencia al dolor, una excelente capacidad para la coagulación de la sangre (que era de ayuda cuando resultaban heridos), la voluntad de luchar hasta el fin y un afecto incomparable hacia las personas.

El hombre explotó estos atributos y se animaba a estos perros a luchar entre sí en los rings de pelea. El resultado de estos combates dependía del reto establecido.

A veces la pelea duraba hasta que un perro era sacado o huía del ring y otras veces no acababa hasta que uno de los perros moría. En cualquier caso, éste es un ejemplo del abuso, por parte del hombre, del don del perro como compañero leal, al permitir que estos animales sufrieran heridas para así ganarse los elogios de sus amos.

Un hecho interesante a mencionar es que los antiguos criadores de estos perros consideraban como absolutamente necesario un atributo: la devoción hacia las personas. Si un perro de pelea se revolvía contra una persona o mostraba agresividad hacia ella, era sacrificado de inmediato. Esto condujo a que la raza tuviera una enorme personalidad amistosa hacia la gente e hizo que la raza no fuera un peligro declarado para el hombre.

Estos perros llegaron a los Estados Unidos hacia el año 1870 como perros polivalentes para las granjas y como guardianes de las fronteras. Sobresalían en sus servicios a las personas en las fronteras y pronto se ganaron la reputación de ser uno de los mejores perros que se pudieran tener.

Para aumentar la utilidad del perro en su nuevo medio de vida en las fronteras, los criadores del Bull y Terrier comenzaron la cría selectiva en pos de un perro de mayor tamaño.

El perro Bull y Terrier se convirtió en un adepto a casi cualquier cosa y desempeñó muchos papeles, entre los que se incluían el de perro pastor, protector del ganado, eliminador de alimañas, perro que tiraba de pesos, perro guardián y compañero familiar.

También era querido y respetado como un verdadero compañero familiar. Finalmente, los perros comenzaron a tener otros nombres, como Pit Dog, Pit Bull Terrier, American Bull Terrier e incluso el de Yankee Terrier.

Estos animales importados se desarrollaron para pasar a ser razas características, entre ellas el American Pit Bull Terrier y el American Staffordshire Terrier. El United Kennel Club (UKC) estadounidense reconoció al anteriormente mencionado Bull y Terrier como American Pit Bull Terrier en 1898.

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Foto cortesía de: Birxx
https://www.flickr.com/photos/birxx

La raza aparecía en muchos lugares. El calzado de la marca americana Buster Brown llevaba la imagen de su mascota Tige, un American Pit Bull Terrier, en cada zapato para potenciar su imagen de producto resistente y fiable.

La RCA (casa discográfica) utilizó a Nipper, un Pit Bull de origen desconocido, para ilustrar la calidad del sonido que procedía de su fonógrafo mostrando a un perro que quedaba embobado, ya que pensaba que estaba escuchando la voz de su amo y no una grabación.

La raza fue utilizada para mostrar la neutralidad, sin miedo, estadounidense en 1914, además de la resistencia de los vaqueros Levi’s, y también fue retratado como el «defensor de la bandera de los EE.UU.».

En 1917, Sergeant Stubby, un Pit Bull de origen incierto, se convirtió en un héroe de la guerra al salvar las vidas de varios soldados y por capturar a un espía alemán mientras servía en las trincheras de Francia con la 26th Yankee Division.

Unas dos décadas más tarde apareció un robusto perro blanco con una mancha negra en un ojo, llamado Petey, que actuaba junto con un entrañable grupo de niños llamado La pandilla (The Little Rascals).

El American Pit Bull Terrier era ahora todo un símbolo internacional que representaba a los EE.UU. ante el mundo. La popularidad de esta raza estaba en su punto más alto y la gente lo reconocía como el animal robusto, fuerte y encantador que es.

El American Kennel Club volvió la espalda a las razas tipo Pit Bull hasta 1936, año en el que reconoció al American Pit Bull Terrier bajo el alias de Staffordshire Terrier, nombrado así en honor a los mineros de Staffordshire (Inglaterra), que tuvieron mucho que ver en la creación de la raza inglesa de pelea original. En sus inicios, el American Kennel Club (AKC) aceptó a 50 Staffordshire Terrier.

Uno de estos perros era el famoso Petey, de la serie La Pandilla (The Little Rascals). El nombre de la raza fue cambiado en 1972 por el de American Staffordshire Terrier, para diferenciarlo del Staffordshire Bull Terrier de Inglaterra, el antepasado de los perros americanos, que fue reconocido por el AKC en 1974. La versión inglesa de este perro tiene una talla de 35,5 a 40,5 cm hasta la cruz y pesa de 11 a 17 kg. Las hembras se encuentran en los extremos inferiores.

American Staffordshire Terrier

Fotografía cortesía de: Hanna-Maria (Devilstar)
https://www.flickr.com/photos/devilstar/

La versión estadounidense mide de 43 a 48 cm hasta la cruz y su peso no se especifica, pero debería estar en proporción con la altura. El American Pit Bull Terrier del AKC se prefiere que oscile entre los 13,5 y los 27 kg, siendo las hembras en general, aunque no necesariamente, de menor tamaño que los machos.

Desde la aceptación por parte del AKC, el American Staffordshire Terrier ha sido criado separadamente del American Pit Bull Terrier del UKC. Esto ha dado como resultado dos razas diferentes.

Esto puede complicarse, así que preste atención. El AKC no reconoce al American Pit Bull Terrier como raza canina, pero sí reconoce al Staffordshire Bull Terrier y al American Staffordshire Terrier. Por otra parte, el UKC sí reconoce al American Staffordshire Terrier del AKC como American Pit Bull Terrier y les permite inscribirse en el libro de orígenes del UKC.

¿Confundido? Es para estarlo. ¿Por qué todo este lío por un pequeño y amistoso perro? En esencia, toda esta controversia viene como resultado de dos facciones de criadores de perros: los que buscan la utilidad de la raza y los que cultivan su aspecto.

La mayoría de la gente involucrada en el UKC cree que se debería criar a los perros para que conservaran su objetivo original para con el hombre, ya sea el del deporte (luchas entre perros, caza) o el del trabajo (en la granja, como perro pastor).

Los seguidores del AKC prefieren criar a sus «bestias» en pos de la belleza, moldeando a sus perros para que se ajusten a las características físicas expuestas en el estándar de la raza.

Afortunadamente, en el seno de ambas sociedades caninas, el perro ha conservado muchas de sus características más positivas. No importa si se trata de un Yankee Terrier, de un American Pit Bull Terrier o de un American Staffordshire Terrier: sus orígenes son básicamente los mismos.

 

Bibliografía en inglés

Sarah Foster: The American Staffordshire Terrier. Google.books
Anna Katherine Nicholas: The Staffordshire Terriers. Google.books

 

Bibliografía en español

Joseph Janish: American Staffordshire Terrier. Serie Excellence, Editorial Hispano Europea. Previsualización:  Google.books.es
Jane Hogg: Staffordshire Bull Terrier: Editorial Hispano Europea. Previsualización: Google.books.es

 

Características físicas y estándar FCI del American Staffordshire Terrier

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Foto cortesía de: Birxx
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  • Tamaño y peso: La altura hasta la alzada es de 43 a 46 cms en las hembras y 46 a 48 cm para los machos. Con un peso que oscila entre 20 kgs. a 35 kgs.
  • Pelaje y color: Pelo corto en cualquier color, único, parcial o con manchas es permisible, pero no debe ocupar más del 80% en blanco, negro, canela o hígado.
  • Aspecto:    Debe  dar la impresión de  una gran fuerza, con relación a  su tamaño.  Este es un perro bien sólido y  musculoso, aunque ágil y elegante.  Siempre está atento a lo que lo rodea.  Su cuerpo debe  ser recogido, ni levantado ni agalgado.  Su valor es notorio.  A pesar de que esta raza tiene una gran semejanza con el American Pitbull Terrier,  no deben confundirse. Al ser parientes cercanos cuyo estándar de la raza se ha terminado por diferenciar recientemente, las diferencias principales radican en que los American Staffordshire Terrier no deben tener ojos claros, ni la nariz y la trufa rosada, características que si están permitidas par el American Pit Bull Terrier.
  • Esperanza de vida: Entre 10 y 12 años aproximadamente
  • Clasificación FCI:    Grupo 3: Terriers.   Sección 3: Terriers tipo bull.  Sin prueba de trabajo.
  • El estándar oficial del American Staffordshire Terrier se puede descargar directamente de la Federación Cinológica Internacional en español y en formato Word (doc) aquí.
  • Club Español del American Staffordshire Terrier
  • Clasificación según el ranking de inteligencia funcional y obediencia del Dr. Stanley Coren: El American Staffordshire Terrier está posicionado en el puesto 34.
  • · Perros de trabajo con un nivel superior a la media.
    · Necesitan entre 15 y 30 repeticiones para aprender un ejercicio.
    · Practicas adicionales del ejercicio en las primeras fases del aprendizaje lo mejoraran.
    · Una vez aprendida una orden normalmente la retienen.
    · Suelen responder a la primera un 70 % de las veces o más.
    · El comportamiento es parecido a los perros del grupo anterior pero con una cierta inseguridad y demora en la respuesta.
    · Si el dueño está muy lejos, el perro no reaccionará a la orden.
    · Un adiestramiento inconsecuente, de baja calidad o con demasiada severidad e impaciencia no logrará buenos resultados.

 

  • Ranking de perros registrados en el año 2012 en el  American Kennel Club (E.E.U.U.): El American Staffordshire Terrier se encontraba en el puesto número 79 sobre un total de razas inscritas de 175 en ese año.

 

Criadores de American Staffordshire Terrier en España

Ngorong-Ngorong

Bellekan

Helenstaff

 

Criadores de American Staffordshire Terrier en el mundo

 

 

Los cuidados del American Staffordshire Terrier

El American Staffordshire Terrier requiere pocos cuidados físicos, pocos baños y alguna vez un control de las uñas.

 

Psicología y personalidad del American Staffordshire Terrier

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Foto cortesía de: Katarina Drezga
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Es una raza que es por naturaleza sociable y que disfruta de la compañía humana. Son protectores, especialmente con los niños, y no constituyen una amenaza para los pequeños del hogar, ya que saben distinguir su límite al jugar con ellos. Al no ser una raza que ladre innecesariamente, el American Staffordshire Terrier también es muy apreciado como guardian de la vivienda. Estos perros pueden convivir perfectamente con otros animales si su socialización se hace con tacto y a temprana edad, llegando incluso a mostrarse amigables y protectores con las otras mascotas del propietario.

Sin embargo, un American Stafforshire Terrier no rechazará el desafío de otro perro, y si se siente amenazado, ya sea por un individuo u otro animal, no dudará en responder. Es altamente recomendable que al salir con el perro, se pongan las medidas de seguridad adecuadas, con collares ligeros para cachorros y arnés si el propietario lo considera, para ejemplares adultos. No se recomienda llevarlo suelto. Conviene tener en cuenta que en algunos países es obligatorio el uso de bozal en perros de estas razas en lugares públicos.

Es un raza que se adapta fácilmente a todo tipo de ambientes, tanto urbanos como rurales. En las granjas son capaces de mantener ordenado al ganado, y por su naturaleza de Terrier, pueden ayudar a controlar la población de alimañas.

 

Salud y enfermedades del American Staffordshire Terrier

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Foto cortesía de: Groundworks Digital
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El American Staffordshire Terrier es un perro muy robusto, aunque algunos se pueden ver afectados por una cierta tendencia a desarrollar cataratas, problemas de corazón y displasia de cadera.

Las enfermedades congénitas de la raza han sido estudiadas y clasificadas por la   Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo:

 

Enfermedades hereditarias del American Staffordshire Terrier

 

 

Adecuado para…

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Foto cortesía de: Groundworks Digital
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El American Staffordshire Terrier es valiente, fuerte, resistente, musculoso, testarudo y tenaz. Debido a estas cualidades ha sido usado como perro de pelea, pero si no se le educa con ese fin, es amigable con los humanos. Siempre está atento a lo que pasa a su alrededor y es un perro protector con su familia y casa.

 

 

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