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Domingo, 19 febrero, 2017
 

Sigue el debate científico sobre la antigüedad del perro doméstico

Fotografía cortesía de: Anja Troha    www.facebook.com




 

El hallazgo de un fragmento de mandíbula canina que se estima que tiene entre 14.100 y 16.000 años de antigüedad, encontrado en una cueva en Suiza hace unos días, ha revolucionado de nuevo el mundo científico.

Los investigadores afirman que se trata de la evidencia más antigua de un animal domesticado. Creen que otros fósiles mas antiguos que han sido identificados como perros, podrían haber sido en realidad, lobos.

Según los científicos que han analizado el fragmento, esta vez se trataría del perro más antiguo conocido hasta ahora.

El fragmento de la mandíbula canina ha sido analizado mediante la técnica de datación por radiocarbono, que utiliza el isótopo del carbono 14 para determinar la edad de materiales que contienen carbono hasta 50.000 años, y que los arqueólogos consideran como una técnica de datación absoluta.

Sin embargo, lo cierto es que el origen del perro sigue siendo desconocido, y hay muchos investigadores que sugieren que se han encontrado y datado fósiles caninos mucho más antiguos que el hallado en la cueva suiza.

En el año 1873 se encontraron restos de una mandíbula superior derecha en la cueva Kessler Loch, situada cerca de la frontera norte de Suiza con Alemania, que muestra que en aquel lugar ya vivieron perros domesticados entre 14.100 y 14.600 años, según Hannes Napierala, un estudiante graduado en arqueología, y el arqueozoólogo Hans-Peter Uerpmann, coautores ambos de un estudio realizado en la Universidad de Tübingen en Alemania.

Este nuevo hallazgo del fragmento en la cueva Kessler confirma la idea de que el perro ya había sido domesticado en aquel tiempo en Europa Central, según indica Napierala.

Los investigadores también han encontrado fósiles de perros de alrededor de 14.000 años de antigüedad entre los restos de humanos enterrados en asentamientos del Paleolítico Superior en la localidad de Bonn-Oberkassel, en Alemania.

Otros cráneos de fósiles identificados recientemente por otros equipos científicos como perros posiblemente eran lobos de la Edad de Hielo, según un estudio publicado por Napierala y Uerpmann, publicado el 19 de julio en el International Journal of Osteoarchaelogy. Eso también incluye  un especímen de 31.700 años descubierto hace mas de un siglo en la cueva belga de Goyet, que fue mostrado en 2009 como el perro mas antiguo conocido hasta la fecha.




La paleontóloga Mietje Germonpré del Royal Belgian Institute of Natural Sciences en Bruselas, que ha dirigido el estudio y análisis del fósil de Goyet, afirma que: “El perro de la cueva de Kessler no es la evidencia mas antigua de la domesticación del perro”.

Se han encontrado en numerosas ocasiones fósiles de lobo, que posiblemente se atribuyeron al Canis Lupus Familiaris en las cuevas Kessler y Goyet, generando dudas sobre si ambos lugares habrían alojado animales completamente domesticados o no, según las observaciones realizadas por la arqueóloga Susan Crockford, de la Universidad de Victoria en British Columbia.

Crockford se refiere a la mandíbula suiza como perteneciente a un “perro incipiente”, en las primeras etapas de domesticación del lobo.

Pero no todos los científicos están de acuerdo con estas afirmaciones, pues todavía no se sabe con certeza como, cuando, ni donde se originaron los perros. Lo único que sabemos es que ambas especies evolucionaron del mismo linaje del lobo, un lobo que ya desapareció hace aproximadamente 15.000 años.

Algunos estudios sobre la diversidad genética del perro y lobo moderno, ha llegado a la conclusión de que la domesticación se produjo en el sureste de Asia, mientras que otros sitúan el origen del perro en la Europa del Este y en Oriente Medio.

Pero Napierala y Uerpmann sospechan que los estudios del ADN indican donde se originaron los lobos, pero no arrojan resultados concluyentes sobre el lugar de procedencia del perro.

Ambos científicos opinan que el perro fue domesticado a partir de poblaciones de lobos que vivieron en distintas partes de Europa, Asia y África del Norte, hace más de 15.000 años.

La mandíbula del perro hallada en Kessler Loch y los dientes son considerablemente más pequeños que los de los restos de lobo hallados en el mismo lugar. El espacio entre los dientes del fósil indica que la domesticación debe haber alcanzado una fase avanzada en aquel momento, según los investigadores.

Durante las etapas iniciales de la domesticación, las mandíbulas se encogen de tamaño más rápido que los dientes, produciendo un apiñamiento dental. Conforme avanza el proceso de domesticación del perro, los dientes se reducen de tamaño para dejar suficiente espacio para todas las piezas.

Esto podría estar relacionado con el número de genes de amilasa encontrados en estos animales, que ayudan a digerir el almidón, permitiendo que el perro primitivo se adaptase progresivamente a la dieta de la incipiente sociedad agrícola de los humanos.




Los restos de fósiles caninos y lobunos encontrados en las cuevas Goyet y Kessler, entran dentro del rango del tamaño del lobo moderno y antiguo, añade Napierala.

Hocicos relativamente cortos y robustos incialmente citados como evidencia de la domesticación canina por parte del hombre, podrían haber pertenecido sólo al lobo en un proceso de adaptación  a la caza mayor de la Edad de Hielo.

El perro antiguo poseía un hocico mas corto y amplio, boca grande y caja craneal mas grande que su ancestro, el lobo, según Germonpré.

El estudio del cerebro indica que la retina del perro se fue adaptando y reorganizando para centrarse en el campo visual central, posiblemente para realizar el seguimiento del rostro humano, al mismo tiempo que la cría selectiva producía hocicos mas cortos.

Los restos de perro anteriores a la época de la cueva Kessler eran bastante grandes, aunque no tanto como los lobos, argumenta Germonpré. Estos perros han sido descubiertos en los mismos lugares donde se han hallado restos de mamuts.

Las gentes que habitaron esas zonas podrían haber utilizado perros de trineo para transportar la carne de mamut desde las zonas de caza, así como para ayudarles en las tareas de vigilancia.

 

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Amante de los animales, la naturaleza, y la fotografía. Redacto artículos para mi blog canino, tratando de seleccionar temática que le sea de utilidad al lector, especialmente sobre enfermedades, razas, cuidados y los últimos avances científicos de nuestros fieles y peludos compañeros.