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La nueva vacuna para prevenir la leishmaniosis

perro raza pumi
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Fotografía cortesía de: Sarah Beaufre – Wakethesun

 

Nueva vacuna para prevenir la leishmaniosis cutánea y visceral

El grupo INBAVET, perteneciente a la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, ha conseguido concentrar en una vacuna varios genes del parásito Leishmania infantum, que están implicados en la patogenia de la enfermedad. De esta manera se ha diseñado una vacuna genética con la que es posible poner en alerta las defensas inmunitarias del hospedador ante una infección con Leishmania.

Experimentalmente, al administrar la vacuna en ratones, estos incrementan sus defensas inmunológicas y una vez infectados son capaces de disminuir de forma considerable la multiplicación parasitaria y evitar la aparición de lesiones cutáneas. Por el contrario, como pone de manifiesto el reciente trabajo publicado por INBAVET en la revista Veterinary Research*, los grupos control sin vacunar sucumben a la leishmaniosis.

Aún más interesante es la protección que ofrece la vacuna frente a la leishmaniosis visceral. Los ratones vacunados presentan un bajo número de parásitos en órganos viscerales en comparación con los grupos control tras la infección experimental con L. infantum.

Las leishmaniosis son un grupo de enfermedades tropicales que, junto a otras trece, están catalogadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como desatendidas u olvidadas, ya que no despiertan el interés de la industria farmacéutica. La transmisión de la enfermedad se produce como consecuencia de la picadura de un insecto díptero conocido como flebotomo, que actúa como vehículo de los parásitos de Leishmania entre animales y personas.

A pesar de su enorme impacto, sobre todo en países del Tercer Mundo, en la actualidad no existe ningún método profiláctico completamente eficaz contra ninguna de las formas de leishmaniosis humana. Sin embargo, existen evidencias clínicas y experimentales que demuestran que es posible conseguir una vacuna para su prevención.

En el ámbito mediterráneo, España también sufre de casos de leishmaniosis humana, aunque suelen reducirse a personas con defensas inmunológicas bajas, por lo general como consecuencia de padecer otras enfermedades. Los casos de leishmaniosis más comunes se dan en perros y gatos, que juegan un papel clave como reservorios del parásito, haciendo posible la transmisión de la enfermedad a seres humanos mediante la picadura del flebótomo.

Además, los casos de leishmaniosis canina y felina constituyen un problema en sí mismo. Estos animales infectados por Leishmania infantum pueden desarrollar un cuadro clínico grave que conlleva al debilitamiento y posible muerte del animal debido a la ineficacia de los métodos de tratamiento y a la toxicidad de sus efectos secundarios.

Recientemente en España se ha comercializado una vacuna frente a leishmaniosis canina, no exenta de algunos efectos secundarios.

Entre las ventajas de nuestra estrategia de vacunación, cabe destacar que se trata de una vacuna genética (vacunas de tercera generación), que es una de las más eficientes.

Es capaz de inducir la síntesis de la poli-proteína que codifican los genes contenidos en la vacuna y de generar una respuesta inmunitaria específica y de larga duración en el hospedador. Además, es segura y no genera reacciones adversas en el sitio de inoculación, a diferencia de las administraciones proteicas.

Es compatible con otras estrategias de vacunación. De esta manera, la vacuna puede ser administrada en los animales bien como vacuna de ADN, bien a través de vehículos vacunales como células dendríticas o cepas bacterianas atenuadas.

En comparación con otras vacunas genéticas que se comercializan en la actualidad, esta vacuna está compuesta exclusivamente por componentes del propio parásito con una alta especificidad para descartar problemas de autoinmunidad.




Además, no emplea adyuvantes sintéticos o naturales de origen vegetal que pueden llegar a ser contraproducentes, sino que la propia composición de la vacuna, que incluye el gen que codifica la proteína de choque térmico HSP70 del parásito, es la que favorece un efecto inmunomodulador que potencia las defensas inmunológicas contra el resto de componentes del parásito.

Otra ventaja de esta vacuna es que no induce la producción de anticuerpos antiparasitarios, que son ineficientes en la lucha contra Leishmania, ya que se trata de un parásito intracelular.

En cambio, esta vacuna sí es capaz de disminuir la susceptibilidad natural a la infección. Finalmente, el carácter multicomponente de la vacuna garantiza un amplio abanico de dianas de reconocimiento inmunitario alternativo dependiendo de la especie de Leishmania implicada.

La vacuna confiere protección a los animales vacunados, de manera que en el punto de infección plantar, los ratones no presentan lesiones, mientras que los grupos control sin vacunar sucumben a la leishmaniosis conforme pasa el tiempo de infección.

Resuelve tus dudas sobre la vacuna:

 

¿CÓMO SE APLICA?

 
Se aplica en perros:
Mayores de 6 meses
Desparasitados interna y externamente unos días antes de la vacunación.
Con un ANÁLISIS PREVIO y reciente de Leishmaniosis NEGATIVO.
Al menos separada 2 semanas de cualquier otra vacuna, incluida la sensibilización con vacunas de alergia.

Para la primera vez que se vacunan, se aplican 3 dosis vacunales, separadas 21 días, independientemente de la edad del perro (siempre mayor de 6 meses).

La revacunación consiste en UNA DOSIS vacunal cada 12 meses. Si transcurren más de 15 meses entre las revacunaciones el laboratorio recomienda REPETIR TODA LA PRIMOVACUNACION.
 

¿QUÉ TIPO DE ANALISIS DE LEISHMANIOSIS PREVIO VAMOS A HACER?

Se pueden hacer dos tipos de análisis:

Un kit rápido

Un IFI en un laboratorio especializado.

Nosotros vamos a optar por un IFI EN UN LABORATORIO ESPECIALIZADO. ¿Por qué? Porque el kit rápido sólo dice si es positivo o negativo. El mismo fabricante de la vacuna ya avisa de que si los animales salen positivos al kit rápido, hay que volver a sacar sangre, y valorar con un IFI si realmente son positivos y en qué grado, lo cual implica volver a sacar sangre al paciente, y un coste duplicado.
 

¿QUÉ OCURRE SI EN LOS ANÁLISIS PREVIOS EL PERRO ES POSITIVO A LEISHMANOSIS?

NO SE PUEDE VACUNAR. Según el nivel de positividad, nuestros veterinarios te indicarán cual es el procedimiento indicado (análisis de PCR, tratamiento, controles etc.)




¿LA VACUNA TIENE EFECTOS SECUNDARIOS?

Suele darse con poca frecuencia, pero como todas las vacunas pueden aparecer: dolor o inflamación en el punto de inyección, (que suele desaparecen de forma espontánea en un plazo de entre dos días y dos semanas), fiebre, apatía, y algún trastorno digestivo.

No son frecuentes reacciones de tipo alérgico.

 

¿CÓMO ACTUA LA VACUNA?

Como han surgido muchas dudas sobre la vacuna, queremos explicaros muy bien cómo funciona, cómo protege frente a Leishmania, y para poder entenderlo tenemos que explicaros ALGUNOS TEMAS TÉCNICOS. Vamos a intentar hacerlo de un modo que sea accesible a todos, y disculpad que no lo hagamos en términos científicos que son muy difíciles de entender.

Cuando el parásito Leishmania infantum entra en el cuerpo del perro, como es un parásito intracelular, se mete DENTRO de unas células del animal (de los monocitos), para multiplicarse dentro de estas células, y estar protegido.

Esta “invasión intracelular” va a provocar la activación y respuesta del sistema inmune del perro. El perro puede responder por dos vías: vía Th1, y vía Th2.

Si las defensas reaccionan por la vía Th1, se activa una defensa que llamamos CELULAR. Se activan células de defensa del organismo que “se comen” a las células enfermas que llevan al parásito dentro. El parásito no llega a multiplicarse y se mantiene “escondido”, “acorralado”, dentro de las células del perro sin hacerle daño. Esta vía defensiva es muy buena, ya que “controla” y “mantiene a raya” la infección, y es raro que el perro llegue a dar síntomas de enfermedad.

Si las defensas reaccionan por la vía Th2, se activa una defensa que llamamos HUMORAL. Pasan dos cosas:

No se destruyen las células infectadas por Leishmania, con lo cual el parásito se multiplica a sus “anchas” hasta que estalla la célula que invadía y salen muchas Leishmanias libres.

El sistema inmune por la vía Th2 fabrica muchos anticuerpos contra la Leishmania, pero éstos sólo pueden matarla cuando la Leishmania se haya multiplicado y salido a la sangre; no pueden matarla cuando el parásito está dentro de las células escondido y multiplicándose.

Ya de por si esta vía Th2 parece menos efectiva que la Th1, porque ha permitido que la Leishmania se multiplique mucho. Pero además, esos anticuerpos que ha formado, lo hacen en tal magnitud, que ellos mismos producen un “caos” en el cuerpo y “atacan” al propio perro, y son los que provocan los “desastres” de la enfermedad: vaculitis, glomerulonefritis, artritis, uveítis… Por tanto esta vía Th2 de reacción no es la mejor para defenderse de la Leishmaniosis.

 



¿QUÉ HACE QUE UNOS PERROS REACCIONEN POR LA VÍA 1 O 2?

No se sabe ciertamente. Es genético, unos animales reaccionan normalmente por la vía Th1 y otros por la vía Th2. E incluso cambian de una reacción a otra durante el trascurso de la enfermedad.

 

¿CÓMO ACTUA LA VACUNA DE LEISHMANIA?

Sabiendo un poco lo “técnico”, os podemos explicar que la VACUNA DE LEISHMANIOSIS ESTIMULA EL SISTEMA INMUNE para que REACCIONE POR LA VIA CELULAR (TH1), de modo que generará una RESPUESTA MÁS EFECTIVA ANTE LA INFECCION y controlará así a la enfermedad.

¿QUÉ GRADO DE PROTECCION OFRECE A LOS PERROS VACUNADOS?

Según los estudios, la vacuna ofrece una TASA DE PROTECCION del 92,7%, es decir, que en estudios hechos en perros que vivían en las zonas más endémicas (en las que más del 23% de perros enferman de Leishmaniosis) y en situación extrema (en el campo, sin pipetas ni collares repelentes de mosquitos), se ha visto que EL 92,7% DE LOS PERROS VACUNADOS NO DESARROLLABAN LA ENFERMEDAD.

En nuestra zona, donde la prevalencia de la enfermedad es de un 10%, y contando que ponemos medios para ahuyentar los mosquitos (collares o pipetas), calculan que la TASA DE PROTECCION DE LA VACUNA PUEDE LLEGAR A UN 97%.

Sabemos que, en el caso de algunas vacunas humanas como la vacuna del virus de papiloma humano, “la vacunación generalizada tiene el potencial de reducir hasta en dos terceras partes el número de muertes por cáncer de cuello uterino en el mundo” (Fuente www.cancer.gov/espanol/recursos/hojas-informativas/prevencion/vacuna-VPH).

La vacuna de Leihsmaniosis reduce HASTA 4 VECES la posibilidad de enfermar de por Leishmania infantum.

 



¿POR QUÉ NO SE PUEDE DECIR QUE PROTEGE AL 100% DE LA ENFERMEDAD?

Porque hay perros que aunque les estimulemos con la vacuna el sistema inmune por la vía CELULAR (Th1), cuando tengan a la Leishmania delante, actuarán por la vía Th2 aunque estén vacunados porque su genética así lo quiere.

Por tanto, ¿un perro vacunado puede enfermar de Leishmania? Sí, porque aunque en un bajo porcentaje, algunos perros vacunados tienden activar sus defensas por la vía “poco efectiva” (Th2) frente a la Leishmania.

 

¿ES RECOMENDABLE VACUNAR A MI PERRO COMO MÉTODO DE PREVENCIÓN?

SI, SIN DUDA. Creemos que, sabiendo todo lo que os hemos contado, hay muchas ventajas con esta vacunación:

Porque vamos a reducir HASTA 4 VECES la posibilidad de que mi perro enferme de Leishmania.

Porque si además usamos repelentes de mosquitos, la posibilidad de que un perro vacunado desarrolle la enfermedad es de un 3% (en nuestra zona y según los datos facilitados).

Porque es una zoonosis, es decir, se transmite a las personas (por picadura de mosquito infectado), y las personas podemos enfermar gravemente.

Porque sólo hay que revacunarlo con una inyección al año.

Porque sólo tiene los mismos efectos secundarios que cualquier otra vacuna.

 

PERO SOBRE TODO, PORQUE ESTOY PROTEGIENDO A MI PERRO DE UNA ENFERMEDAD QUE PUEDE MATARLE.

 

¿ES SEGURA LA VACUNA?

SI. Incluso vacunando a perros enfermos de Leishmania se ha visto que no agravan su enfermedad. Porque la vacuna no lleva al parásito, sino unas proteínas que el parasito produce, con lo cual, NO HAY PARASITO EN LA VACUNA. Esas proteínas son las que estimulan al sistema inmune.

 

¿SE PUEDEN DIFERENCIAR CON UN ANALISIS SI EL PERRO ESTA VACUNADO O INFECTADO?

Después de la vacunación pueden aparecer anticuerpos transitorios frente a Leishmania. Pasados 3-4 meses de la vacunación, no deben haber anticuerpos vacunales, con lo cual, cualquier elevación de anticuerpos será por contacto con el parásito. Por tanto podremos hacer un IFI y saber si hay anticuerpos de enfermedad. Y en cualquier caso con un análisis llamado PCR siempre lo sabremos, porque detecta a la Leishmania.

 

SI UN PERRO VACUNADO DESARROLLA LA ENFERMEDAD, ¿HAY QUE SEGUIR VACUNANDO?

No, porque no hay estudios de que la vacuna en perros enfermos sirva para algo. Sí se sabe que SI SE VACUNAN PERROS ENFERMOS NO HACE DAÑO, pero no se ha visto ningún beneficio, (por ahora).

 

CONSEJO: EVITA LOS CHARCOS Y EL AGUA ESTANCADA. ES AHÍ DONDE SE DESARROLLAN LOS MOSQUITOS QUE TRANSMITEN LA LEISHMANIOSIS Y LA FILARIOSIS

 



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Maite Rodríguez

<p>Amante de los animales, la naturaleza, y la fotografía. Redacto artículos para mi blog canino, tratando de seleccionar temática que le sea de utilidad al lector, especialmente sobre enfermedades, razas, cuidados y los últimos avances científicos de nuestros fieles y peludos compañeros.</p>

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