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¿Quienes son más inteligentes: delfines o perros?

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Fotografía cortesía de: Linda Kooikerhondje

 

Los delfines, esos animales sociables, juguetones y comunicativos, están considerados en el mundo científico como los segundos animales más inteligentes, después del hombre.

Sin embargo, y gracias en parte al adiestramiento de los perros para escanearles el cerebro dentro de un MRI sin que estén anestesiados, ha crecido el interés en los últimos años para medir y comprender la capacidad cognitiva de estos, por lo que ahora los investigadores opinan que en el cerebro canino pasan muchas más cosas de las que se creía.

En algunas pruebas cognitivas incluso superan a los grandes simios y delfines.

Y con estos datos, según la ciencia ¿los perros podrían ser los rivales intelectuales de los delfines?

Comprendiendo a los humanos

“Tenemos muchas evidencias de que los perros tienen más habilidad que los primates para interpretar las intenciones comunicativas de una persona”, dice Laurie R. Santos, una psicóloga de la Universidad de Yale, EE.UU., que estudia a los primates y canes, para entender mejor la mente humana.

“Estos animales entienden que las personas intentan transmitir información y saben utilizar las señales comunicativas que emiten los hombres mejor que los primates”.

Esta habilidad canina hace que sean de los pocos animales que comprenden lo que los humanos quieren decir, por ejemplo, cuando señalan un objeto con el dedo.

Ni siquiera los chimpancés miran mas allá de la punta de un dedo cuando una persona le señala un plato de comida.

En cambio, el perro puede usar la señal del dedo y la dirección de la mirada humana como pistas para localizar los objetos que se le indican. Esta habilidad es muy poco frecuente en el reino animal, aunque el delfín también la comparte.

 

El vocabulario que conocen

Sin embargo, hay una hazaña cognitiva en la que el perro supera a casi todos los demás animales. Según los psicólogos estadounidenses que han entrenado a Chaser, una hembra de Border Collie, esta ha logrado entender un total de más de 1.000 palabras para denominar a sus juguetes.

Si le piden que traiga a Bamboozle, su caballito de color naranja ella lo distingue sin dudarlo entre los más de mil objetos que forman parte de su colección de juguetes, y se lo entrega a su propietario.

Por otra parte tenemos a Kanzi, un bonobo que ha sido entrenado en el aprendizaje del lenguaje y ha llegado a aprender un vocabulario de menos del 50% de palabras que Chaser.

Siguiendo con la comparativa entre especies diferentes, nos encontramos con los prodigiosos delfines del Laboratorio de Mamíferos de la Base Marina de Kewalo, que tan sólo han logrado aprender un reducido vocabulario de 40 palabras.

Por tanto, nuestro compañero canino gana ampliamente, cuando se trata de aprender el significado de símbolos individuales.

En el video: Chaser, sometiéndose a la prueba de comprensión de vocabulario delante de varios científicos

 

 

Comparando delfines y perros

A diferencia de los perros, y aunque la mayoría no sean capaces de retener más de 40 palabras, los delfines son muy buenos resolviendo problemas. En un experimento, se les pidió que buscaran una serie de pesas esparcidas por una piscina para ponerlas sobre una caja y así poder obtener una recompensa.

Casi de inmediato, estos animales tuvieron la idea de recoger todas las pesas al mismo tiempo en vez de ponerlas una por una dentro de la caja.

Este comportamiento sugiere que los delfines planifican su comportamiento y reflexionan sobre las posibles soluciones que deben aplicar.

Los delfines también se encuentran entre los pocos animales que entienden que se están viendo a sí mismos reflejados delante de un espejo, los demás son los chimpancés, los elefantes y las urracas.

Los científicos también han realizado pruebas de auto reconocimiento en el espejo para averiguar cuáles son los animales que comprenden que existen como entes separados en el mundo, con sus propios pensamientos y mentes.

Este nivel de conciencia de sí mismos abre la puerta a una mayor flexibilidad antes la resolución de problemas nuevos, o cuando se trata de averiguar lo que ocurre en la mente de otros animales.

Los perros, por su parte, no son capaces de superar este test de inteligencia, es decir, NO se reconocen delante del espejo, según cree la ciencia.

 

¿Diferentes tipos de inteligencia?

A primera vista, la capacidad de resolver problemas de los delfines y la consciencia de sí mismos pueden parecer evidencias que apoyan a quienes asumen que estos encantadores mamíferos son más inteligentes que los perros.

No obstante, confiar en la intuición para evaluar la inteligencia de otra persona o animal puede ser problemático y erróneo.

Para empezar, el concepto de inteligencia humana es una mezcla mal definida de varias habilidades cognitivas, y los esfuerzos realizados hasta ahora para evaluarla, como los tests de coeficiente intelectual, siguen siendo todavía bastante controvertidos y cuestionados.

¿Es más inteligente alguien que destaca en la resolución de ecuaciones algebraicas o una persona que es capaz de determinar rápidamente las motivaciones de los demás?

¿Ser capaz de recordar datos es una señal de inteligencia? ¿Y esta habilidad es más o menos importante que el razonamiento lógico?

Pero incluso si hubiera una definición de inteligencia humana constante y universalmente aceptada, ¿por qué tendría que aplicarse a los otros animales?

 

Comparando tipos de inteligencia

Los perros han sido criados para vivir en un entorno generado por el hombre, son particularmente proclives a leer el lenguaje corporal humano. Y los talentos en los que sobresalen (entender cuando les señalan un objeto o identificar objetos), son en gran parte el resultado de que los humanos hemos pasado miles de años educándoles para que entiendan los conceptos que son importantes para nosotros.

Los hemos moldeado según nuestra propia definición de inteligencia. Por otro lado, los delfines han desarrollado sus habilidades cognitivas en un mundo no alterado por los humanos.

Aun así, nos parecen inteligentes porque su complejo comportamiento social nos recuerda al nuestro.

Los delfines son quizás los animales no primates más parecidos a los humanos, y por eso precisamente los consideramos inteligentes.

Pero el cerebro de un delfín ha evolucionado para producir un comportamiento que lo ayude a lidiar con los problemas de sus compañeros de especie.

Esto incluye la capacidad para buscar peces enterrados bajo la arena mediante un sofisticado sistema de ecolocalización propio, o la habilidad para dormir sólo con una mitad del cerebro para poder subir a respirar a la superficie y evitar ahogarse.

 

Otra manera de pensar

El modo en que piensa un delfín es el resultado directo de sus necesidades físicas, sociales y adaptación ambiental, igual que el perro. Pero como cada especie tiene diferentes necesidades, cada una tiene una forma única de pensar y obrar.

 

Pruebas cognitivas

Estos últimos años han aumentado las investigaciones sobre la capacidad cognitiva del perro. Un ejemplo de por qué la definición de inteligencia es tan problemática es saber cómo se desempeñan las distintas especies durante las pruebas de permanencia del objeto.

Estas pruebas consisten en averiguar si los animales son capaces de entender que los objetos existen aunque estén fuera de su alcance visual, algo que los humanos consiguen a la edad de dos años, y que no supone ningún problema para los grandes simios.

En una versión de este test, se muestra al animal una pelota, por ejemplo, que luego se coloca en una caja y se tapa con una manta.

Si el animal comprende la permanencia del objeto, debería darse cuenta de que la pelota está bajo la manta.

Sin embargo, ni perros ni delfines lo logran. ¿Esto quiere decir que son menos inteligentes?

Podría, en cambio, indicar que piensan de manera diferente.

 

Olfato y geolocalización

Los perros viven en un mundo de olores, y su comprensión de los objetos implica en parte detectar los rastros químicos que permanecen en los objetos durante horas o días.

Quizás, entonces, las cosas que no están presentes a la vista siguen teniendo para ellos una presencia química.

Esto puede hacer que sea difícil entender lo que le piden los investigadores.

Los delfines, por su parte, poseen un sentido adicional que puede hacer que el concepto de permanencia del objeto sea complicado.

Estos son capaces de ver a través de algunos materiales al penetrarlos con ondas de sonido. Así que un pez escondido en la arena puede ser invisible para el ojo, pero sigue siendo detectable para un delfín ecolocalizador. Por eso, quizás los objetos nunca desaparecen para los delfines.

En conclusión: tiene tanto sentido preguntarse cuál es el animal más inteligente, como cuestionar si un martillo es mejor herramienta que un destornillador.

La respuesta es sencilla: todo depende de la tarea que haya que realizar.

 

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Maite Rodríguez

<p>Amante de los animales, la naturaleza, y la fotografía. Redacto artículos para mi blog canino, tratando de seleccionar temática que le sea de utilidad al lector, especialmente sobre enfermedades, razas, cuidados y los últimos avances científicos de nuestros fieles y peludos compañeros.</p>

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