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Martes, 30 Mayo, 2017
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SHIH-TZU

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Fotografía cortesía de: Maite Rodríguez Photography http://maiterodriguez.com/

Fotografía cortesía de: Maite Rodríguez Photography
http://maiterodriguez.com/

Historia y origen del Shih-Tzu

Este perro de pequeñas dimensiones es de origen oriental y posee una auténtica historia milenaria.

El Shih-Tzu se conoce aproximadamente desde el año 800 antes de nuestra era, y procede de una vasta zona geográfica que se extiende desde Oriente Medio hasta el Tíbet, desde donde fue introduciéndose poco a poco hacia el este en dirección a China, y hacia el oeste a la zona del Valle del Nilo, donde se hallaron los ancestros de estos pequeños perros mediterráneos.

Se sabe con certeza que esta raza,junto con el Terrier Tibetano, el Mastin Tibetano y el Lhasa Apso son originarias del Tíbet, donde eran criados como perros guardianes.

La misión de las razas pequeñas era la de alertar con sus ladridos a los grandes Mastines Tibetanos que se encontraban en el exterior del recinto, desde el interior de las habitaciones y de los monasterios.

Los perros procedentes del Tíbet se exportaban a través de China, y la forma actual del Shih-Tzu se corresponde mas bien a una adaptación china de los gustos y la moda en la corte imperial de Pequín, que a una evolución del perro tibetano originario.

Se cree que la raza ha podido ser cruzada con otras razas chinas como el Pequinés o el Ha Pa. Sin embargo, los chinos se encontraron con ciertas dificultades en sus intentos de reproducción de estos animales debido a que los tibetanos sólo exportaban ejemplares machos. La raíz genética se halla en el Tíbet, en el actual Lhasa Apso, perro de pelo corto de la ciudad de Lhasa, mientras que en China se hallaría en el actual Shih-Tzu, palabra que significa “perro león”.

Los chinos sentían un gran respeto por esta raza, por lo que cuando comenzaron a hacer negocios con Occidente, se negaban a venderlos, o bien ponían todo tipo de trabas.

El Shih-Tzu y el Pequinés eran considerados animales sagrados, y los chinos no aceptaban de buen grado venderlos u ofrecerlos a los extranjeros, por lo que cuando un Shih-Tzu después de arduas negociaciones acababa por ser comprado por un europeo, perecía casi inmediatamente ya que los chinos alimentaban previamente con polvo de cristal a los perros antes de cederlos.

Era un método cruel, aunque significativo: el Shih-Tzu no podía dejarse en manos de cualquiera. Tenían la costumbre de esterilizar a las hembras antes de venderlas a un extranjero, y se negaban a vender machos para evitar su reproducción en el extranjero. Recientes análisis de ADN han revelado que esta es una de las razas caninas más antiguas del mundo.

La historia del Shih-Tzu se puede dividir en tres períodos: período tibetano, chino y época actual. A lo largo del período tibetano la historia del Shih-Tzu se confunde con la del Lhasa Apso y del Épagneul Tibetano, mientras que durante el período chino enlaza con la del pequinés y probablemente con el Carlino.

El periodo tibetano

El perro es el gran ausente de las manifestaciones culturales y de la iconografía de la civilización tibetana. Una constatación de este género ha de sorprender al aficionado en la medida en que se sabe que el perro convive con este pueblo desde hace milenios.

Hasta la fundación de los grandes monasterios en los siglos VII y VIII d.C., y hasta el momento en que Lhasa se convierte en la sede del poder político central, el Tibet estaba constituido por un elevado número de principados y feudos enfrentados por ajustes de cuentas y rivalidades.

Documentos fechados en el primer siglo de nuestra era revelan que los tibetanos debían renovar sus votos de fidelidad vasalla al soberano cada año mediante un pequeño juramento más solemne.

En estas ocasiones los magos ofrecían sacrificios: perros u otros animales, aunque también hombres hallados culpables de haber violado su juramento. Esta costumbre, consistente en inmolar perros y otros animales con ocasión de la prestación del juramento, subsisten aún hoy en día en Khams.

shih tzu

Foto cortesía de: Maite Rodríguez Photography
http://maiterodriguez.com/

En la actualidad, los tibetanos manifiestan el mismo respeto por la vida de los animales que por la de los demás seres vivos. El profesor Tent Sing Chodup decía que el perro es como el hombre, queriendo decir con ello que, para el tibetano, el perro es un ser terrestre.

Cuando un perro muere puede reencarnarse en un ser humano y viceversa. Efectivamente, el hombre estaría situado en el seno de una cadena de la vida sin fin, tal como es definido por la concepción del lamaísmo.

La eternidad caracteriza las almas de todos los seres vivos, perros incluidos. Puede admitirse la hipótesis según la cual el pequeño perro del Tibet acoge en sí las almas de los ascetas, pero ello no permite deducir que estos perros tengan un carácter sagrado, contrariamente a lo que han querido hacernos creer.

Para desmentir este mito e insistir más en el aspecto terrenal del Shih-Tzu, citemos un peculiar rito tibetano en el que una cuerda une simbólicamente el cielo y la tierra, estando representado el cielo por el cráneo de un carnero y la tierra por un cráneo de perro.

El Mani Kam Bum, texto histórico oficial de la tradición tibetana, enumera treinta y dos reinados hasta Songtsen Gampo, rey del Yarlung, en el Tíbet central. A este rey se debe la adopción del budismo como religión oficial, el desarrollo de la escritura y la unificación del país. Su reino marca también el principio de la historia del Tíbet.

La tradición quiere que los siete primeros reyes hayan sido los hijos divinos y que su cuerpo, después de la muerte, haya sido devuelto al cielo mediante una cuerda sagrada antes que desapareciera. Esa es la razón por la que no existen sus tumbas. Este lazo sagrado fue más tarde cortado.

El budismo y el león constituyen dos elementos esenciales para la comprensión del mito chino del perro león, pero por lo que parece, en Tíbet este concepto no ha gozado del mismo éxito que en China. Los perros pequeños del Tíbet se denominan apso o Lhasa apso (perro de pelo largo de la ciudad de Lhasa) y no shih tzu, que en chino significa león.

De todos modos, no deja de sorprender la considerable influencia que ejerce el león en las civilizaciones china y tibetana, teniendo en cuenta que este animal no ha vivido nunca en estos países. Se cree que el folklore relacionado con el león llegó al Tibet procedente de Irán, a través del Turquestán.

El único felino del Himalaya es el leopardo de las nieves, que en la actualidad está en vías de extinción, parecido al leopardo de la llanura, pero de pelambrera más espesa, color leonado con rayas negras.

El símbolo del Tíbet es la leona de las nieves, (Snow Lion o Gang Sing), revestido de un aura mágica. Según el centro tibetano Samye Ling, el Shih-Tzu, que como el apso es un animal doméstico, mantiene lazos muy estrechos con la criatura simbólica del león de las nieves. El gran santo y poeta Milarepa mencionaba ya el león de las nieves en cantos de inspiración popular.

La leona de las nieves está representada en la antigua bandera tibetana, en los billetes de banco y en el blasón del Dalai Lama. Es una garantía de bienestar para el país.

Si los pequeños perros del Tibet tuvieran realmente relación con éste símbolo, habrían desempeñado entonces un papel de portadores de buena suerte, y aún ahora, como lo confirman numerosos testimonios. La leona blanca de crin turquesa representa los glaciares de las montañas del Himalaya y su leche sería el agua de los glaciares, de la que se dice que es un elixir que alarga la vida.

La tradición budista tiene una visión del alma mucho mas liberal que las religiones occidentales, y tiene la tendencia de conceder a casi todo ser vivo una forma de consciencia o santidad, por lo que existe la creencia de que estos perros poseen un alma encarnada.

Cuando los primeros Shih-Tzu llegaron a Inglaterra, en la década de los ’30, eran confundidos con los Lhasa Apso. Tanto es así, que en ese entonces se consideraba a ambos perros como una sola raza. Sin embargo, en la misma década se decidió separar a ambas razas tal como las conocemos actualmente.

En el siglo XVII empieza la historia del Shih-Tzu. El Dalai Lama, queriendo llenar de regalos al emperador chino, le regaló algunos ejemplares de esta raza. Terminando el siglo XIX, Ts’eu-hi, emperatriz que era la abuela del último emperador, era una gran admiradora del Shih-Tzu y por ello tenía más de un centenar y cuidadores especializados. Cuando en 1908 murió la emperatriz, el Shih-Tzu sufrió un duro golpe.

A principios de los años treinta, empezó a introducirse en casas de notables chinos, dejando su torre de marfil. Y en aquella época recibió algunos nombres: lhassa lion dog, tibetano poodle, etc. Y en 1934 se fundó el Peking Kennel Club.

En 1934, la invasión de China por los japoneses fue la razón de la desaparición del Shih-Tzu en China, su país de origen. Pero, por suerte, los europeos ya se habían aficionado a esta raza, que en 1955 empezó a extenderse por Estados Unidos.

Después de su aparición, los Shih-Tzu sustituyeron a los Lhasa Apso como los perros favoritos de nobles y emperadores. Los viajeros que durante aquella época visitaban el país oriental trajeron la moda de estos pequeños y peludos perros a Europa y, posteriormente, a América, donde causaron una fuerte impresión.

En la era moderna, la moda de los Shih-Tzu desapareció gradualmente, y tras la revolución comunista la raza de perros se consideró extinta en China, aunque ya había calado hondo en Occidente.

Toda la herencia genética de los Shih-Tzu proviene de siete parejas de perros, uno de ellos el pequinés, que gracias al esfuerzo de varios historiadores han podido ser identificados.

 

 

Bibliografía en inglés

Sharon Lynn Vanderlip:  The Shih-Tzu Handbook. Previsualización del libro aquí.
Tammy Gagne: Shih-Tzu.  Previsualización del libro aquí.
Robert P. Parker, Gerarda Collins: Shih-Tzu. Previsualización del libro aquí.

Bibliografía en español

Teri Soy: Manual práctico del Shih-Tzu. Previsualización del libro aquí.
Juliette Cunliffe: El Shih-Tzu.   Previsualización del libro aquí.
Fabio Deleidi y Rossana Corsini: El Shih-Tzu. Editorial De Vecchi

Características físicas del Shih-Tzu

shih tzu

Foto cortesía de: Maite Rodríguez Photography
http://maiterodriguez.com/

  • Tamaño y peso: La altura en la cruz no debe superar los 26,7 centímetros y el peso ideal es entre 4,5 y 7,3 kilogramos.
  • Pelaje y color: Se admiten todos los colores, pero en los multicolores se valora especialmente una lista blanca en la frente y en la punta de la cola.
  • Aspecto: Tiene un paso altivo con movimientos armoniosos y uniformes. La longitud del cuerpo es superior a la altura en la cruz. El cuello debe ser bien proporcionado con respecto al resto del cuerpo. Los ojos son grandes y oscuros. El aspecto general es de un perro pequeño pero robusto con abundante pelo. La cabeza es ancha y redonda, el hocico es también ancho, cuadrado y corto, con la trufa negra aunque si el perro es marrón, la trufa es de color marrón oscuro.
  • Esperanza de vida: Es una de las razas caninas más longevas,  alrededor de 16-20 años.
  • El Club Español del Shih-Tzu 
  • CLASIFICACIÓN FCI : Grupo 8: Perros cobradores de caza. Perros levantadores de caza. Perros de agua. Sección 2: Perros levantadores de caza. Sin prueba de trabajo.
  • El estándar oficial del Shih-Tzu se puede descargar directamente de la Federación Cinológica Internacional en español y en formato Word (doc) aquí.
  • Clasificación según el ranking de inteligencia funcional y obediencia del  Dr. Stanley Coren:  El Shih-Tzu está posicionado en el puesto 70.
  • Nivel mínimo de inteligencia funcional.
    · Necesitan de 40 a 80 repeticiones para obtener un rendimiento aceptable (A veces, hasta unas 25 repeticiones no muestran signos de comprensión).
    · Necesitan muchas repeticiones para mantener un nivel aceptable.
    · Responderán a la primera orden un 30 % de las veces.
    · Trabajan mejor si el dueño está cerca de ellos.
    · Estos perros parecen distraídos la mayor parte del tiempo y solo responden cuando les apetece.
    · Si la distancia entre el perro y el dueño es grande no habrá respuesta.
    · No son razas convenientes para dueños primerizos.
    · Un entrenador con mucha experiencia, tiempo, firmeza y cariño puede lograr un buen rendimiento de ellos.

 

  • Ranking de perros registrados en el año 2012 en el American Kennel Club (E.E.U.U.): El Shih-Tzu se encontraba en el puesto número 11 sobre un total de razas inscritas de 175 en ese año.

Criadores de Shih-Tzu en España

Criadero Villa

Goizametz

Castillviejo

Penaguila

Shih-Tzu de Requerru

Doogs

 

Criadores de Shih-Tzu en Europa

 Melystra

Du domain des Atlantes

Shih-Tzu Babys

 

Los cuidados físicos del Shih-Tzu

 

El Shih-Tzu requiere pocos cuidados físicos, aunque se recomienda cuidar bien el pelaje. Hay que darles un cepillado regular (a diario, a ser posible), para eliminar el pelo muerto y evitar que se les enrede el pelo o se formen nudos. El perro debe ser bañado sólo cuando sea necesario, para así preservar mejor su pelaje.

Estos perros no necesitan mucho ejercicio y son adecuados para vivir en cualquier tipo de vivienda. Es bueno contar con un espacio para que puedan ejercitarse y sacarlos a pasear a diario. Es recomendable soltarlos en áreas cerradas donde puedan jugar con otros perros.

Los shih tzu requieren buenas dosis de ejercicio físico, pero por su reducido tamaño pueden ejercitarse dentro de casa con juegos de pelota, por ejemplo.

Aún así, es importante brindarles al menos un paseo diario y un tiempo de juego para ejercitarlos y socializarlos. Estos perros tienden a subir de peso con facilidad, por lo que es bueno brindarles ejercicio suficiente para mantenerlos en forma. Eso sí, hay que tomar en cuenta su tamaño y no hay que abusar del ejercicio.

Tampoco hay que forzarlos a ejercitarse en climas cálidos y húmedos, ya que su hocico corto les dificulta la respiración en esos ambientes.

Las necesidades de compañía del shih tzu son muy altas. Estos perros no son adecuados para vivir en un jardín o en un patio. Al contrario, necesitan pasar la mayor parte del tiempo acompañados y deben vivir dentro de la casa junto al resto de la familia. Se adaptan muy bien a la vida en ciudades muy pobladas y a vivir en viviendas pequeñas.

Psicología y personalidad del Shih-Tzu

El Shih-Tzu es un perro deportivo al que le gusta moverse. Se desplaza con facilidad sobre cualquier terreno, a condición de que el clima no sea demasiado cálido, en cuyo caso puede mostrar problemas respiratorios. Es un perro que a menudo hace gala de una gran devoción hacia su dueño o grupo familiar, pero en ningún modo es servil. Posee una fuerte personalidad y una gran dignidad, típica de los perros orientales.

El Shih-Tzu se considera a sí mismo un compañero, y exige ser tratado en términos de igualdad con su entorno. Los cachorros de Shih-Tzu son perros alegres y juguetones, de temperamento jovial y amable.

En raras ocasiones se muestran belicosos, y por lo general se llevan bien con los otros perros. Además, aceptan con curiosidad y sin manifestar agresividad a los invitados humanos y caninos que llegan a su casa.

Hay quien lo considera un perro testarudo y desobediente, sin embargo, es un perro voluntarioso y su desobediencia dependerá en gran medida de su educación. Es un perro muy vivaz, vigilante y sensible al menor cambio, le gusta controlar las situaciones y tumbarse en los rincones prominentes o elevados de la casa.

Su curiosidad innata, junto a su espíritu juguetón, hacen que sea un perro receptivo e inteligente. El Shih-Tzu, aunque vivaz y curioso, es un perro silencioso, que ladra poco, lo que representa una gran ventaja para las personas que vivan en un apartamento.

El Shih-Tzu también es un perro muy independiente, lo que es un rasgo característico en las razas de perros orientales. Otro rasgo característico de esta raza es que son muy observadores.

Salud y enfermedades del Shih-Tzu

El Shih-Tzu es un perro robusto y resistente aunque, debido a su particular morfología, tienen cierta tendencia a desarrollar enfermedades oculares. Esta raza no tiene incidencias alarmantes de enfermedades de perros, pero sí es propensa a la hipoplasia cortical de riñón, entropión, triquiasis, atrofia progresiva de retina, displasia de cadera, otitis externa y hernias inguinales. También es una raza propensa a infecciones de oídos y de ojos, por lo que vale la pena hacer chequeos veterinarios periódicos.

Las enfermedades congénitas de la raza han sido clasificadas según los diferentes tamaños por la   Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo:

Enfermedades hereditarias del Shih-Tzu:  Leer más aquí

Adecuado para…

El Shih-Tzu es un perro amable, apenas ladra y se lleva bien con todo el mundo. Es buen vigilante. Necesita vivir en sociedad con las personas, aunque siente más apego a un sólo miembro en la familia. Es especialmente adecuado para las personas tranquilas que se puedan tomar el tiempo necesario para cuidarles el precioso y abundante manto de pelo.

Aunque también se adapta perfectamente a la vida familiar y es un perro amante de los niños.

Yo tengo, y he tenido muchos Shih-Tzu y una característica asombrosa de esta raza, es que cada vez que ven un niño pequeño por la calle, cruzan la acera para acercarse a saludarlo, sin que nadie se lo indique, ni lo llamen. Necesita una persona cariñosa y comprensiva que les dirija, a la que se apegan estrechamente (y a la que consideran de su exclusiva “propiedad”).

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